Gran acogida a la Matiné ''Educación en valores a través del baloncesto''

Los exjugadores de baloncesto Fernando Romay y José Manuel Beirán ofrecieron el pasado jueves día 2 una interesante conferencia bajo el lema ''Educación en valores a través del baloncesto'' que congregó a más de 60 personas en el salón de actos de la Universidad del País Vasco en Donostia.

A continuación os dejamos un resumen publicado por el entrenador donostiarra Imanol Millares en la web El Club del sexto hombre.

EDUCAR A LOS PADRES PARA EDUCAR A LOS HIJOS

Sábado tras sábado somos testigos de cómo muchos padres en vez de resultar un ejemplo positivo para su hijo, resultan los principales causantes de los conflictos que nos encontramos en el deporte escolar y federado. Como entrenador del equipo rival, como del equipo local, resulta muy incómodo vivir ciertas situaciones y justificar las acciones de ciertos padres que no se dan cuenta dónde están ni en qué categoría juegan sus hijos.

Como parte implicada del proceso educativo de sus hijos, siempre he intentado controlar la influencia que los padres de mis jugadores tienen sobre el equipo y principalmente sobre sus propios hijos, a pesar de que sea una de las tareas más complicadas como entrenador.

En mis 12 años como entrenador, he entrenado en todas las categorías formativas y he acumulado muchas experiencias tanto positivas como negativas, pero no por eso me dejan de sorprender los comportamientos de ciertos padres.

Este pasado jueves 2 de febrero, acudí a la charla organizada por Sporti y la FGB en la UPV, que trataba sobre “Educación en valores a través del baloncesto” y estaba impartida por José Manuel Beirán y Fernando Romay. En ella,l los citados, trataron sobre el papel de los padres de los chavales que practican deporte escolar y trataron muchas cuestiones muy interesantes. El problema fue que la mayoría de los asistentes éramos entrenadores con recorrido más o menos largo en esto, y a pesar de que siempre podemos aprender algo nuevo, no éramos los “protagonistas”. Era una charla especialmente interesante para padres, para jugadores y para entrenadores jóvenes que dan sus primeros pasos en esto y que sábado tras sábado se encuentran con este tipo de situaciones.

Aprovechando esta charla me gustaría comentar las reflexiones que durante estos 12 años en el baloncesto formativo he ido realizando alrededor de todo este tema. No son ningún decálogo ni nada por el estilo, sólo una hoja de ruta que como EDUCADORES, los padres y los jugadores deberíamos tener en cuenta. Para abreviar, y que su lectura y comprensión puedan resultar más llevaderas, las expondré de forma esquemática.

ENTRENADORES Y PADRES

- Utilizar la motivación de los chavales a nuestro favor. A estos niveles, los chavales nunca piden nada de más, solo dan y disfrutan de la esencia del basket. APROVECHÉMOSLO

- Respetar la velocidad de desarrollo de los jugadores, física, mental e intelectualmente. A los más desarrollados pedir que consigan el rendimiento a través de la técnica y de una correcta toma de decisiones. A los menos desarrollados trabajar para que sigan intentándolo y para que cuando evolucionen, tengan todos los recursos técnicos necesarios a su disposición. Tener paciencia y tranajar, trabajar, trabajar,…

- Premiar, incentivar y fomentar el intento. Lo importante no es participar, ES INTENTARLO. Conseguir jugadores atrevidos y educar en la toma de decisiones en el juego. NO CASTIGAR EL ERROR, esto llevará a la inseguridad y a la pérdida de confianza.

- Sacrificar una victoria presente, por varias derrotas y frustración futura. En categorías formativas, NO TODO VALE. El educar, el enseñar a decidir, el fomentar el intento y el dar confianza, crea jugadores. El no hacerlo lo único que genera son inseguridades y carencias futuras. El rendimiento futuro es el que como educadores nos debe interesar, no el inmediato conseguido a toda costa.

- Ayudar a superar dificultades, nunca dejar que busquen evitarlas. Las dificultades generan experiencias más ricas que 4 horas de entrenamiento de técnica individual. Ponerles delante de dificultades y dejar que APRENDAN EQUIVOCÁNDOSE, esos conocimientos nunca se olvidan.

- LOS OBSTÁCULOS SON OPORTUNIDADES PARA HACERNOS MEJORES, así que a por ellos.

- Decirles CADA DÍA, que han hecho algo bien, seguro que lo han hecho.

- Ser concretos. Un jugador que juega poco y cree que está haciendo lo mimso que el resto para jugar más no entiende el “si te esfuerzas más jugarás”. Dejar claro que es lo que buscamos de él y premiar el ESFUERZO POR INTENTARLO.

- Enseñarles el valor de las palabras COMPROMISO, RESPETO E IMPLICACIÓN. ¿Cuántas veces nos faltan jugadores porque han decidido tomarse el sábado libre?.

PADRES

- El entrenador es la máxima autoridad. Él quiero lo mejor para vuestro hjijo, ya que significará lo mejor para el equipo.

- El entrenador tiene que dirigir y educar en el deporte a 12, vosotros sólo a 1, por lo que ayudarnos. Muchas veces compruebas como los valores que tú enseñas no se fomentan “en casa”.

- No ensuciar ni enturbiar la opinión de vuestro hijo sobre el entrenador, árbitro, compañeros… Frases como: “tranquilo hijo que nosotros nos ocupamos del entrenador”, “nos vamos a cargar al entrenador”, eese árbitro no tiene ni… idea”, “Tal compañero no te pasa”, etc. no ayudan a vuestro hijo, lo aíslan y les favorece muy poco.

- Enseñar a conseguir las cosas TRABAJANDO, no “EN EL DESPACHO”.

- Fomentar el trabajo en grupo. En la educación de los chavales, padres y entrenadores van de la mano. Conocer el rol de padre y ejecutarlo:
-No entrar en el trabajo de entrenadores, médicos, profesores, árbitros…
-Respetar a los protagonistas principales: vuestros hijos.
-Informarse y colaborar con la labor educativa del entrenador.
-No tener más motivación e ilusión que ellos. Están viviendo su vida, y lo están haciendo como ellos quieren hacerlo.
-Dar apoyo emocional.

Si quiere hablar, ESCUCHAR.
Si no quiere hablar, darle tranquilidad, si sabe que puede contar con vosotros os hablará. Si cada vez que os habla siente que lo único que hacéis es “restar”, no lo hará.
No forzar:
· A elegir un deporte
· Las conversaciones

- Los estudios son lo primero, pero el deporte ayuda. Ayudar a que se organicen mejor, no dejar que dejen de entrenar o castigarles sin el balocnesto porque tengan exámenes o malas notas.
La semana tiene 168 horas, ¿¿¿8 horas de baloncesto semanales tienen la culpa???
Perfeccionar el tiempo de estudio
Interesarse por los estudios de ellos todos los días, no cuando hay problemas.
Felicitarles SIEMPRE.
Transmitir con nuestro comportamiento lo que queremos que sea. Nadie lo pasa bien cuando su padre está en la grada gritando como un energúmeno. Los valores se enseñan con el comportamiento. EL COMPORTAMIENTO DE LOS PADRES, MARCA EL DE LOS HIJOS.
Saber perder/ganar. Quitarle transcendencia y relevancia a las victorias y derrotas. Sólo se están jugando ganar o perder un partido, no hagamos que asocien eso a discusiones, que si juegan bien tienen premio (comer una pizza por ejemplo) y si lo hacen mal no. CUIDADO CON LOS MENSAJES QUE MANDAMOS, SON LOS QUE SE RECUERDAN.

- Valorar la evolución personal y colectiva, EVITAR EL POSTPARTIDO.

- El entrenador manda, SER VISTO, NO ESCUCHADO.

Me gustaría acabar diciendo que esto no es importante, pero los que trabajamos día a día con niños sabemos de la importancia de todas estas cosas, todo influye y se puede ayudar mucho con muy poco. Ojalá esta tendencia cambie, pero cada vez son más los problemas que se generan en los colegios a partir de lo tratado en este artículo.

“TUS DEFECTOS COMO HIJO, SON MIS FRACASOS COMO PADRE”