ARGAZKIAK: AgenciaLOF/FEB

El IDK Gipuzkoa demuestra que maternidad y profesionalismo es posible

Estos días está a debate en los medios de comunicación el hecho de que al parecer existen cláusulas anti embarazo en los contratos de las jugadoras profesionales. Pero en un panorama lleno de oscurantismo y prácticas ilegales hay una magnífica excepción, la del IDK Gipuzkoa.

Recogemos un extracto del reportaje publicado por El Confidencial y animamos a la lectura completa del mismo.

VER REPORTAJE

Dos de sus jugadoras, Toch Sarr e Iva Brkic, son madres. El segundo embarazo de la ala-pivot senegalesa no estaba planeado, pero cuando terminó la temporada con el club ya tenía firmado otro contrato. “Cuando el club lo supo, me esperó hasta dar a luz y luego me reincorporé”.

La base croata remarca que el retorno es muy duro: “Sabía que no se me había olvidado jugar al baloncesto, pero siempre tienes dudas de cómo va a ser el después”. El equipo donostiarra la tenía entre sus planes y fue a por ella sin dudarlo: “Recuerdo que cuando estaba yendo al hospital para dar a luz mi agente me comentó la oferta del IDK Gipuzkoa. El club se arriesgó. Estaban preparados para esperar a que retomara la forma. Eso me dio confianza y fuerza para regresar. Dos mujeres brillantes, madres como yo, Carmen [Muguruza], la presidenta, y Azu [Muguruza], la entrenadora, me dieron la bienvenida”. 

Algo de optimismo dentro del desamparo generalizado. Y más espejos en el que fijarnos: “Tengo amigas jugadoras en Francia que son madres y están jugando Euroliga”, señala Toch Sarra. “Me sorprende lo de España. Podemos tener hijos y seguir con nuestra pasión, que es jugar al baloncesto”.